viernes, 12 de junio de 2009

La Captura del Siglo.-Cap. 6: La creación del GEIN

El Gein nació el 5 de marzo de 1990, fecha relacionada con el inicio de la primera operación de inteligencia del Gein llamada ISA ( empezó el 6 de marzo y culminó el 1 de junio del mismo año).

Se le llamá "Operación ISA" por el seudónimo que utilizaba Judith Diaz Contreras, miembro del Grupo de Apoyo Operativo(GAP), aparato central del PCP-SL que cumplía varias tareas partidarias, entre las que estaba,administrar una red de alojamiento, por niveles, en todo Lima, donde se alojaban los senderistas cuando llegaban a Lima.

En 1985, se le detuvo por primera vez a la Camarada Isa y el Delta que la investigó en esa oportunidad, no pudo probarle nada. A los pocos días, sale en libertad por falta de pruebas.

Cuando retorna a su casa, reúne a sus camaradas y en tono triunfalista expresa: La táctica de l Partido Comunista es superior a la técnica de DINCOTE.

Ese mismo año, la madre de un joven senderista captado por ISA, deja una carta anónima para la DINCOTE denunciando a la mujer. La madre, angustiada, hacia conocer la dirección y el teléfono de ISA para que la investiguen" y así rescatar a su hijos de sus manos.

La carta llegó a mis manos para iniciar la investigación como parte del Delta 5, grupo operativo que trabajaba bajo las órdenes del Negro Palacios, un brillante y experto jefe antiterrorista.

Analicé la situación y llegué a la conclusión de que en esos momentos no había condiciones, equipos ni personal especializado para montar una observación y vigilancia, así que guardé los datos para otro momento.

Ese año (1985), en la Dincote no se utilizaba la inteligencia policial operativa, los resultados que obtenía era en base a los interrogatorios que se realizan con los detenidos que eran puesto a disposición de la Guardia Civil o los detenidos después de los interrogatorios.

Era la técnica de "capturar y luego probar"; en cambio la técnica a partir de creación del Gein fue "probar y luego capturar".

El Gein nació en medio de la tormenta.

Como nacen las grandes cosas o acontecimientos. Fueron momentos duros, difíciles, incomprensibles. No obstante las dificultades y piedras en el camino, seguimos avanzando, buscando el camino correcto y desarrollando la teoría y el método de inteligencia policial operativa, una mezcla de la inteligencia clásica con la investigación criminal.

Los verdaderos espíritus se templan de acuerdo a los obstáculos que se presentan.

Haciendo de la pacienta un arte y de la espera una virtud, en menos de tres años de trabajo, logramos desarticular varios aparatos centrales, de los cuales pocos se sabían antes de 1990.

Cada vez que se crea algo nuevo, por un lado están los que quieren mantener el statu quo, temerosos ante los cambios, que por su misma naturaleza, demandan responsabilidad, sacrificio y también, un margen de azar; por otro lado, están los oficiales y subalternos que imbuidos por un espíritu creador e innovador, emprenden la nueva aventura, cansados de aplicar métodos ortodoxos de investigación que ya no obtenían resultados y eran hartamente conocidos por los "terrucos".

Quince días antes de crearse el Gein, me sacaron de la Dincote con el tenor de que no eran necesarios mis servicios.

Salir por ese motivo es humillante para un oficial que había hecho casi toda su carrera en esta unidad especializada.

Antes de irme a mi destino para entregar el oficio de cambio de colocación (Dirección de Personal), se me ocurrió acercarme a la oficina del teniente general Fernando Reyes Roca, Director de la Policía Técnica, ubicada en el cuarto piso de la Central Operativa "15 de Setiembre" con la intención de solicitarle que ponga sus buenos oficios para que me destaquen a Piura. Nunca había trabajado en el norte y esta sería una buena ocasión.


El general PNP Fernando Reyes Roca con el creador del GEIN, Benedicto Jiménez( 2004)

Había trabajado ocho años en la Dincote y un cambio de trabajo me vendría bien.

El Director de la Policía Técnica, ex director contra el terrorismo, se sorprendió que el comando de la Dincote haya tomado esta decisión, se molestó sobremanera y ordenó a su secretario, Coronel Marquina, que me diese una pequeña oficina ubicada en una esquina del tercer piso del edificio donde estaba y que comuniquen a Dincote de esta decisión; asimismo, que me den el personal para trabajar que yo necesitara.




















Primer aniversario de creacion del GEIN( 5 de marzo 91).- CEO Las Casuarinas. Se observa al crador del Gein con el acta de juramento que se hacia firmar a todos los integrantes como compromiso para seguir luchando contra el terrorismo.


No podía resistirme a la orden el máximo jefe de la Policía Técnica, ex Policía de Investigaciones, así que ese mismo día estaba instalándome en la oficina que funcionaba como secretaria. Nada feliz, Marquina sacó todas sus cosas y me instalé en un espacio vacío donde sólo había una mesa de madera y una silla.

Al día siguiente, hice una lista de pedidos. Que pasen al Gein tres oficiales y un subalterno, todos ellos estaban trabajando en la Dincote (capitán Felix Castro Tenorio, alfereces Luna y Joe y el cabo Iglesias). Este equipo, apoyado en su desplazamiento por "Popeye", suboficial de inteligencia de la Marina de Guerra, quien manejaba un Volskwagen amarillo, estaban buscando desde hacia tres meses a un terrorista de nombre José Figueroa.

Apenas se incorporan los cuatros , empezamos a trabajar en el plan de operaciones ISA .

Es a partir de la creación del GEIN, cuando se empieza a tomar conciencia de que para derrotar a los terroristas, se debe partir por tener un conocimiento correcto de ellos, o sea, cómo piensan, actúan y sienten.

El terrorismo senderista es un fenómeno que además de contar con una estructura orgánica, basado en los "tres instrumentos" (Partido, Ejército y Frente), su accionar es sistemático, planificado, asentado en una base ideológica o teoría que les proporcionaba la justificación o un elenco de objetivos con un poder de legitimación de sus actos terroristas y finalista: utilizan el terror para alterar el orden democrático y constitucional del Estado de derecho y ponerlo objetivamente en peligro.

El empleo del terror es una modalidad de acción, dentro de la estrategia coercitiva de emplear sistemáticamente sus acciones mediante planes vinculados entre sí.

Cuando finaliza la década de los 80, SL había sido atacado sólo desde un punto de vista militar: mandos militares o combatientes de los destacamentos y milicias del Comité Metropolitano o Socorro Popular.

Si bien es cierto se incautaban armas y explosivos, pero no se llegaba a golpear con contundencia el aparato político o Partido. En lo general, la dirigencia continuaba intacta y poco o casi nada se había hecho para afectar el nivel de conducción de las organizaciones terroristas en el Perú (SL y el MRTA).

Se obtenían victorias, pero sólo desde el punto de vista táctico, no estratégico y al empezar la década de los 90, el Estado estaba perdiendo la guerra con respecto a Sendero Luminoso.

Con el transcurrir del tiempo, la experiencia como fuente del conocimiento real y objetivo nos dio la forma de razonamiento más frío y reflexivo, así como la elaboración de una teoría y método adecuado para combatir a Sendero Luminoso, considerado el enemigo principal en la lucha antiterrorista.

El GEIN, desde su creación tuvo un sentido, unidad y dirección, que lo llevaría a escalar las alturas y voltear las páginas de la historia del Perú, venciendo a un enemigo siniestro y clandestino como es el terrorismo y aplicando el principio de "vencer sin luchar", principio cogido de uno de los más grandes estrategas militares chinos, Sun Tzu (El Arte de la Guerra).

Acta de Compromiso que firmaban todos los años los integrantes del GEIN comprometiéndose a luchar por defender la democracia, la vida y la seguridad.

Pero no basta crear una organización y seleccionar hombre y mujeres policías con otra mentalidad, sino que además, se debe contar con una guía de trabajo, una teoría y un método que oriente hacia dónde queremos llegar. Un nuevo método de trabajo que sea como el faro o la luz que alumbre el oscuro sendero en que a veces se navega en la fase de inteligencia.

Entonces, a la par que nace el GEIN, también nació la teoría y método de inteligencia policial operativa, creada con la finalidad de combatir el terrorismo, capturando a sus jefes y cabecillas. Adecuamos nuestro accionar a estar nueva teoría y método, que tiene como sustento ideológico principios como "defensa y protección de la vida, la libertad, justicia y democracia".

Esto marca la diferencia entre el enemigo terrorista y nosotros, debido a que mientras ellos mataban, secuestraban, privaban de la libertad de las personas y pretendían socavar el sistema democrático desde sus cimientos, nosotros, por nuestro lado, debíamos oponer a ello la defensa de la vida, la libertad de las personas, la justicia y la democracia.

La lucha no sólo es destrucción y eliminación, también existen cuestiones morales e intelectuales (Sun Tzu).

El GEIN, era hijo de la Dirección Nacional Contra el Terrorismo (DINCOTE) , salió de sus entrañas y se creó con las mejores mentes y corazones de miembros de la ex Policía de Investigaciones del Perú, institución que a partir de 1989 pasó a llamarse Policía Técnica y después como "Código 2".

Lo paradójico es que el Gein nunca se hubiera creado si no es que me arrojan de la Dincote, organización que luego se beneficia con los resultados de su hijo proscrito.

jueves, 11 de junio de 2009

La Captura del Siglo.- Cap.5: La Fortaleza
















9 agosto 1991.-Inauguración de los ambientes del GEIN en el segundo piso de La Fortaleza. El Gein tenía más de un año de creado, el Director Contra el Terrorismo era el general Héctor John
Caro y había realizado cinco exitosas operaciones.

La Fortaleza era una inmensa mole blanquecina de cemento, de trece pisos, que se levantaba en la cuarta cuadra de la Avenida España. Su sola vista despertaba interrogantes y provocaba una tétrica impresión. La primera pregunta que te hacías al verla era : ¿qué quiso realmente construir el Arquitecto Orrego con esta mole de cemento ? El edificio desde 1985 queda semiconstruido.

Se especulaba que el dinero se agotó o que los detectives se negaban a seguir vendiendo los famosos "multimillones" para generar más dinero y culminar la obra.

Si un transeúnte pasaba por su lado, lo confundía con un gigantesco panal de abejas gigantes. Una vez escuché un comentario: "es una obra de arte futurista".

Lo cierto es que Orrego se adelantó a su época porque en esos s momentos nadie podía presagiar que SL iba a utilizar coches- bombas.

En 1991, cuando los terroristas empezaron a utilizar estos artefactos altamente destructivos, las ondas explosivas no le hacían ni cosquillas a La Fortaleza.

Los "Rayas" que vendían los rifas para conseguir dinero y seguir construyendo el edificio, cuando pasaban cerca de él, comentaban esperanzados, señalando con el dedo: "Allí, en esos trece pisos, se van a instalar las unidades operativas de la Policía de Investigaciones".

Pasaron muchos años y en ese edificio, que ahora se ha adueñado la Dirección de Investigación Criminal, se enterraron los sueños y esperanzas de los detectives.

Todo se convirtió en un inmenso esfuerzo y nunca se llegó a materializar el sueño de culminar la central operativa para los investigadores. Muchos de ellos, por "vergüenza deportiva" -nadie puede dudar que la tienen-, cubrían el costo de las rifas con su el magro sueldo que recibían , con la siempre secreta y eterna esperanza de que la PIP tenga su central operativa.

¿Cuántas rifas y multimillones se vendieron para construir el edificio?

Estoy seguro que el cuarto de oro y plata que se pagó por el rescate de Atahualpa quedaría chico. Los sueños se rompieron en mil pedazos, como tanto otros: La Escuela de Barbadillo, la Escuela de Aramburu. Sueños fragmentados y astillados.

Cuando los ex PIP hablan de sus sueños y esperanzas, son cogidos por el sabor amargo de la decepción y frustración.

Cada vez que pasan por este edificio vuela la imaginación de los que pudo ser y no es . Tanto esfuerzo estéril , y todo para nada.

Físico y Químico
Cuando el 5 de marzo de 1990 se crea e instala el Grupo Especial de Inteligencia (Gein) en La Fortaleza, en una oficina del tercer piso, cuyas dimensiones no pasaban de 6x3 m2, sólo estaba terminado el edificio hasta el cuarto piso.

A partir del quinto piso el viento se había adueñado de los espacios vacíos.

En el cuarto piso funcionaba la Dirección Superior de la Policía Técnica a cargo del general Fernando Reyes Roca, quien ordenó que su secretario, el coronel Marquina, se desprendiera de su oficina para que sea ocupada por el Gein.

En el tercer piso, además del ambiente que ocupaba el Gein, donde había un escritorio metálico, un viejo sillón "ejecutivo" con el brazo derecho pelado y cuatro sillas maltratadas por el tiempo, había otras oficinas hechas con improvisadas paredes de tripley contra placadas.

Cuando no alcanzaba las sillas para sentarnos, nos íbamos a sentar en la cafetería de Don Antonio , un silencioso y bonachón anciano, cómplice de nuestras confidencias , quien nos miraba sorprendido cuando trazábamos los movimientos para el trabajo del día siguiente .

El café “coracolillo” era la delicia del momento , y café tras café, acompañados de humeantes cigarrillos, tomábamos las decisiones que iban a cambiar la historia contra el terrorismo en nuestro país . En esa cafetería planificamos los más grandes planes antiterroristas que nos llevaron a la captura de la cúpula de SL.

Con el tiempo esta cafetería ubicada en el Jirón Chota, pasó a ser nuestra oficina móvil y centro de reunión para la toma de decisiones.

- Físico, ¿alguna nueva orden?- preguntó por la radio el “Anteojado”

- No, la orden es la misma… espero que esta vez no se les escape de las manos el Zorro- hice este comentario.

- Esta vez vamos a estar "moscas"- replicó.

- ¿Ingeniero está por ahí ?

- No, está en La Fortaleza.

- Dime, Fisico, alguna orden- se metió Ingeniero en la comunicación.

- Reúne a los jefes de los departamentos, que me esperen en la Sala de Operaciones y comunícate con Químico. Tenemos una reunión urgente.

Serían como las 9:30 am, cuando ingresamos al sótano del edificio.

En el ascensor me encontré con el coronel Marquina quien me recordó lo siguiente: "Benedicto, está cerca del 15 de setiembre … no te olvides que debemos celebrar esta fecha en grande con alguna captura importante".

- "Si todo sale como está calculado, este aniversario será inolvidable, mi coronel, le contesté, esbozando una leve sonrisa.

Al ingresar a la Sala de Operaciones, observé que estaban sentados alrededor de una larga mesa, el mayor Víctor Fernández "Motorcito Segundo", jefe del Departamento de Análisis, el comandante Marco Miyashiro "Químico", el mayor Oswaldo Hurtado "Duro", jefe del Departamento de Apoyo Técnico, el comandante Luis Valencia, jefe de logística, el jefe del Departamento de Investigación Básica "Draculín", el mayor Rubén Zúñiga, analista de la basura del Castillo y los tenientes Bonilla y Gil( ambos analistas operativos).

- "Ayer se nos perdió el Zorro, pero hoy tenemos que sacarnos el clavo- lancé el comentario a los presentes, observando las reacciones en sus rostros.

- Eso quiere decir que "hoy es el día"- comentó "Motorcito Segundo".

- "Así, hoy es día, tú lo has dicho"- respondí.

- "Motorcito Segundo "se pasó el pañuelo por la frente, secándose el sudor, pensativo, preocupado.

“Truquini “, que observaba desde un extremo de la sala, lanzó un comentario fuera de sitio que rompió la tensión: "no se olviden que hoy también es el día del clásico U- Alianza, de 4 a 6 de la tarde".

- "¡ Qué clásico, Truquini, piensas solo en huevadas ¡"- aclaró el "Duro".

- ¡ Eureka! Truquini, tiene la clave.

Todos van a estar distraídos con el clásico y esto nos permitirá trabajar contando con la sorpresa y la oportunidad, dos principios para alcanzar el éxito.

El clásico U-Alianza siempre despertaba interés en los aficionados al fútbol y la presencia de agentes en una calle poco transitada como era la Calle Uno de la Urbanización Los Sauces, no llamaría tanto la atención a los vecinos.

- ¿ Por qué golpear el sábado?- preguntó Gil, uno de los analistas operativos cuya labor era seguir de cerca las operaciones y reportar todos los días los avances, sugiriendo los pasos siguientes, desde el punto de vista operativo.

- Hoy día tiene que ser …, la operación no aguanta más, al Zorro se le ha visto nerviosos y puede abortar la operación. Químico se me acercó y preguntó al oído: "¿ sabe Kutrin de esta decisión?"
“Kutrín” era la clave que se utilizaba cada vez que nos referíamos al general Antonio Ketín Vidal.

- No, le respondí. Si tú estás conmigo, “Kutrin” no interesa.

Observé que su rostro oriental palidecía más de lo acostumbrado, y sus ojillos se perdían en su cara redonda.

Por varios motivos, “Químico” era consciente que una vez nos estábamos jugábamos el todo por el todo.

No podía confiar en “Kutrin”, el que por azar del destino estaba dirigiendo la Dirección Contra el Terrorismo , desde noviembre de 1991.

General Ketin Vidal "Kutrín"

Habían pasado tres meses desde que había cortado toda comunicación con él debido a que pretendió quedarse con parte del dinero que nos daban mensualmente los "Gringos" de la embajada norteamericana.

Con el pretexto de que su despistado secretario le pulía parte del dinero que recibía personalmente de los "Gringos", empezó quedándose con sumas que oscilaban entre 300 a 500 dólares mensuales, de cada grupo de inteligencia. De ahí viene el apodo de “Kutrín”.

En esa época éramos cinco grupos de inteligencia y al mes, se quedaba “Kutrin” con cerca de $ 2,500 dólares; suma nada despreciable.

El 3 de septiembre bajé a su oficina y le increpé esta actitud, pidiéndole que entregue el dinero sin la "pelada" o de lo contrario, íbamos a prescindir de dicho dinero. Al escuchar esta amenaza, se dirigió a mí con tono despectivo: "Sólo vienes a pedir dinero y no sé nada de lo que está haciendo el Gein". Gritó, se ofendió, dijo enfáticamente que él no era un delincuente, que yo nunca bajaba a darle cuenta y que a partir de ese día, el GEIN para él estaba proscripto.

Lo quedé mirando sorprendido. Después que se calmó le dije: "Disculpe, general, sólo vengo a pedirle el dinero que no es de usted ni es mío sino de los gringos que nos dan para desarrollar las operaciones de inteligencia".

Pero de todas maneras, después de escuchar mi amenaza, a regañadientes, me entregó los cinco mil dólares que le correspondía al Gein.

Después de ese día no volví a verlo, hasta el día de la captura del líder senderista. Ingeniero se encargaba de recibir el dinero. Días después me enteré que los mismos "Gringos" lo habían presionado para que entregue el dinero completo a los grupos de inteligencia, para evitar las quejas de los jefes de grupos.

Otro detalle que también hizo que nuestras relaciones se volvieran tensas fue cuando el 13 de abril de 1992 se detuvo a la célula de dirección de el Diario dirigida por Jorge Luís Durán Araujo "Hugo".

Como coincidencia, ese mismo día la División de Inteligencia 2, comandado por el Chacal, había detenido al emerretista Cárdenas Shulte, jefe de los comandos del MRTA responsables de los mayoría de los secuestros extorsivos en Lima.

Los golpes contra el MRTA, por aquel entonces, eran considerados "más espectaculares por la cantidad de armas y explosivos que se les incautaban y "apetecibles" por la gran cantidad de dólares que se les encontraba como producto de las extorsiones que obtenían por la liberación de los secuestrados.

El olor del dinero hacía que muchos sabuesos de la DINCOTE centraran su interés en capturarlos y “Kutrin” no era la excepción. A Cárdenas se le había encontrado en su poder una maleta llena de dólares. Todo lo demás dejaba de ser interesante, incluso las dos imprentas y propaganda que al final no eran más que "pura papelería" , como se expresó “Kutrin” cuando se le comunicó el hallazgo de las imprentas en una casa donde funcionaba el Diario.

Ketin Vidal cometió el mismo error de otros directores de la DINCOTE, no darle importancia a las operaciones contra Sendero Luminoso y centrarse más en los golpes al MRTA.

Le había agarrado "camote" al "Chacal" y veía por los ojos de él, desde que se hizo cargo de la Brigada de Detectives (Bredet), un grupo creado por el Coronel Javier Palacios con el apoyo de la Fuerza de la Ley, organización creada por un grupo de empresarios para combatir el crimen organizado.

La Fuerza de la Ley pagaba por cada información que permitiese dar con el paradero de los dirigentes terroristas y recompensaban a los policías que los capturaban.

Siempre estuve en contra de estas actitudes "mercenaristas". El premio que les dábamos a los del Gein al término de una operación era quince días de descanso, antes de empezar la siguiente operación; los quince días que demandaba la elaboración del atestado, antes de pasar a la Fiscalía los implicados y los elementos probatorios.

Creía que el esfuerzo inspirado por un propósito común es más auténtico y confiable, que el esfuerzo inspirado sólo por exigencias autoritarias o recompensas fijas.

La Bredet se convirtió después, bajo la égida de “Kutrin” en la División de Inteligencia 2.

El Gein pasó a conocerse como División de Inteligencia 1.

“Kutrin”, por sugerencias del coronel Rómulo Zevallos, Jefe de Estado Mayor DINCOTE, creó cuatro grupos de inteligencia para hacerle competencia al Gein que existía desde hacía dos años y justificar el gasto del dinero que estaba recibiendo a través del ministerio del Interior en cantidades que se desconocía.

Los cheques eran cobrados personalmente por él , cada dos meses , y salían del ministerio del Interior con un decreto ministerial “secreto” en cantidades que fluctuaban entre cuatrocientos o cuatrocientos veinte mil nuevos soles.

Se suponía que este dinero debía llegar a manos de los grupos de inteligencia, pero lo que es para el Gein, nunca “Kutrin” nos dio ni un nuevo sol, desconociendo si los otros grupos recibían dinero.
El Gein vivió, creció y logró resultados gracias al apoyo de los "Gringos" de la Embajada Norteamericana.

-"Ni hablar, no se puede contar con él"- pensé.

La Captura del Siglo Cap. 3: Una noticia buena y otra mala


Al escuchar el sonido del timbre de la cocina, levanté el auricular y me respondió el suboficial Rubén Solórzano “truquini”, quien me acompañaba desde hace varios años. Era uno de los más leales y en los momentos más difíciles había pasado la prueba de la amistad.

La vida de un policía es dura y las vicisitudes nos hacen desconfiados y difíciles para crear y mantener una amistad por largo tiempo.

Pero con “Truquini” la amistad se hizo a fácil. Por propia iniciativa, se hizo cargo de mi seguridad personal y actuaba como chofer , convirtiéndose en un fiel guardián.

Habían pasado siete años trabajando en lo mismo, contra el terrorismo, desde que nos conocimos en la provincia de Pampas, Provincia de Tayacaja, lugar hacia donde fui destacado en 1986 .

Pampa es un hermoso valle perdido en la serranía de Huancavelica, ubicado a dos horas de Huancayo.

En 1987, volvimos a encontrarnos en el Delta 7 de la DINCOTE. Y desde esa fecha, salvo breves interrupciones, siempre estuvo conmigo, a veces como operativo, otras veces como chofer y algunas veces como un leal confidente .

Pulsé el botón y los pocos segundos se escuchó el golpe metálico, señal de que la puerta de abajo del edificio se abría para dar acceso a la escalera.

A grandes trancos, “Truqini” subió al quinto piso donde ocupaba uno de los tres departamento del Complejo Habitacional “Julio Ponce Antunez de Mayolo” , llamado así en memoria de este oficial del EP que murió estrellado cuando piloteaba un helicóptero, cerca a la línea fronteriza Perú-Ecuador, durante en el conflicto fronterizo de 1981.

A los pocos minutos, en el umbral de mi puerta apareció el rostro aceitunado, redondo, aceitunado de “Truquini”, dibujando una fácil pero forzada sonrisa.

-Tío, tengo novedades, una buena y otra mala: ¿cuál desea que le diga primero?

Cada vez que utilizaba esa frases , tenía mala espina .

Al terminar de lanzar esta pregunta, se quedó mirándome , fijamente. Lo conocía bien. Esta era la forma original de decirme “ existe problemas”.

Se atravesó raudo por mi mente que el robo del vehículo Nissan que se lo había llevado el día anterior para guardarlo en su casa y así llegar temprano a mi casa. Miré hacia abajo, buscando el vehículo y me tranquilicé al verlo estacionado en la calle.

Truquini hacía esfuerzos sobrehumanos para seguir manteniendo su sonrisa como antesala a una disculpa que había ensayado. Algo se cocinaba dentro de él.

- Bien, Rubén, empieza por la noticia mala – le inquirí.

- Anoche, Tío, mientras dormía en mi casa, me pulieron los choros la luna trasera del auto, subieron por la pared y sacaron el vidrio y no sentí nada- dijo compungido-.

Hacía un gran esfuerzo para no perder su forzada sonrisa; la sonrisa de un niño que busca ser perdonado después de realizar una travesura.

Eso es todo … ahora dime la buena noticia.

Se sorprendió, esperaba recriminaciones, pero nada.

- La buena, Tío, los choros no robaron la radio del carro, está ahí … eran sólo raterillos de luna que actúan a pedido.

Lo invité a sentarse a la mesa para acompañarme en el desayuno.

No había nada más que hacer. De todas maneras, el robo me iba a causar un dolor de cabeza y un golpe al bolsillo. Empezar una noticia con esta, no era del todo agradable, la luna posterior para el Nissan costaba entre 200 a 300 nuevos soles que tenían que ser restados de mi magro sueldo de policía que no llegaba ni a 1,500 nuevos soles.

Eran las 8:45 am. Cuando bajamos por la escalera del edificio hacia el vehículo que nos iba a llevar hacia la Fortaleza. Mi esposa todavía no retornaba de la travesía para dejar a mis hijos con destino a la escuela. Por medidas de seguridad, habíamos quedado que nunca íbamos a salir juntos de la casa, menos con los niños. Ella primero , yo después , dejando un tiempo prudencial.
Así, si los terroristas quisieran atentar contra mi vida, mi esposa e hijos no iba a ser testigos presenciales del "aniquilamiento selectivo" y cargar toda sus vidas con esos traumas que dejan como secuela este tipo de hechos sangrientos.

Más, aún, si los terroristas ya te habían "reglado", escapar de la emboscada era casi imposible. Tenía que calcular cada movimiento, con especial cuidado, en momento que sales de la casa. No debía ser previsible y entrar en la rutina.

Sin lugar a dudas , para los terroristas era una presa apetecible. Mi nombre era conocido y había aparecido en varios "reglajes" hecho por los destacamentos especiales, responsables de los "aniquilamientos selectivos", tanto del Comité Metropolitano como Socorro Popular.

Los combatientes esperaban atentos, agazapados, un error, el mínimo descuido. Esperaban que los "subjetivo corresponda con lo objetivo" o que exista correspondencia entre el reconocimiento, el reglaje, el juicio y la decisión del mando militar con la situación real del blanco u objetivo y la disposición de sus fuerzas para el aniquilamiento.

Cuando sientes que tu vida cuelga de un hilo y que en cualquier momento te puedes a la otra, esto hace que aprecies cada minuto de tu vida , y seas muy cuidadoso, que adoptes todas las medidas de seguridad.

Era importante que te convenzas de que "nadie te protege mejor que tú mismo".

Los senderistas en sus planes evitaban el subjetivismo, tratando de resolver la contradicción entre lo subjetivo y lo objetivo. Si no se sujetaban a ello, eran duramente cuestionados y tildados de "subjetivismo". Pero si encuentran tu "reglaje" en un plan operativo táctico y logras neutralizarlo a tiempo, eso no quiere decir que se olvidaron de ti. Eso nunca. Te pasaban como objetivo para la próxima campaña y aparecían nuevamente en la lista, esperando que las condiciones objetivas se presenten.

Pero había un detalle importante: los senderistas casi nunca atentaban contra tu familia. Si eras el blanco y por azar del destino estabas acompañado de tu familia, no lastimaban a los tuyos . Sólo les interesaban las cabezas de la "reacción" o del Poder Local.

En Directiva de Mayo para Lima Metropolitana (mayo 91), el Comité Central del PCP-SL había dado instrucciones a los combatientes para seleccionar bien a los objetivos de los futuros aniquilamientos selectivos. Nada de golpear policías que cubren servicios en la calle, el aniquilamiento debía ser de los jefes especializados en la lucha contrasubversiva, siguiendo un orden de prelación: primero marinos, luego militares, siguen los aviadores, las fuerzas especiales, genocidas , y al final, todos los que tienen "deudas de sangre con el partido " (torturadores, mesnadas, ronderos, etc.)

Mi nombre estaba en la lista de los "jefes especializados en la lucha contrasubversiva" y los terrucos tenían algo a su favor: todo el tiempo para pensar y planificar sus atentados.

Si te descuidabas un segundo, eras historia. Si te dejabas envolver por rutina y tus movimientos eran previsibles, tu "suerte estaba echada".

- Tío, se ha dado cuenta de los rostros que nos miran a través de las cortinas de sus ventanas- observó un día “Truquini”, cuando bajábamos por la escalera del edificio donde vivía.

Eran miradas fugaces de los vecinos, llenas de temor, cada vez que salía, asomaban curiosos detrás de las cortinas de sus ventanas. Estaban pendientes de mi salida. Cuando se sentían descubiertos, cerraban raudos las cortinas. Siempre tuve la percepción de que además de curiosidad, en sus miradas había cierto morbo.

Tal vez, esperaban ser testigos de un espectáculo sangriento: verme volar en mil pedazos en los aires como consecuencia de un Coche Bomba o caer con la cabeza destrozada como resultado de varios tiros en la cabeza.

Para ellos era un condenado a muerte que iba en busca de su destino.

Por aquel tiempo, la violencia se había hecho cultura en mi país y escuchar o ser testigo o enterarse por los medios de comunicación de la muerte de un policía en manos de los terroristas era asunto cotidiano. La prensa se encargaba de poner los ingredientes e informar estos hechos con lujo de detalles, alimentando el morbo.

El 12 de setiembre, cuando bajaba por las escaleras, las miradas de mis vecinos se habían vuelto insistentes con atisbos de nerviosismo y temor.

En parte, era comprensible. A nadie le gusta que en su edifico viva un policía antiterrorista y que podía ser víctima de un atentado. La violencia terrorista iba in crescendo y con motivo del cierre del Congreso por el presidente Fujimori, el 5 de abril, los dinamitazos y Coches Bombas se hicieron frecuentes.

Este hecho favorecía los planes senderistas. La coyuntura política les era favorable.

Guzmán había vaticinado que el Gobierno iba a aumentar su "reaccionarización" y el cierre del Congreso le daba la razón. Ellos se convertían y erigían como una fuerza insurgente, paladines de la democracia. Su guerra se convertía en justa y necesaria, debido a que el pueblo tiene derecho a la insurgencia, según la Constitución Peruana.

" ... se abren avances en posiciones fascistas de Fujimori quien marcha hacia la centralización absoluta, concreta, absolutismos del ejecutivo y más específicamente absolutismo presidencialista"- había previsto en líder senderista en el documento “Sobre Las Dos colinas”.

La ofensiva senderista se intensificó en todo el país. Entre el cinco de abril y la tercera semana de mayo, diez coches-bombas explosionaron en Lima , la mayoría de ellos contra locales y delegaciones policiales ( uno fue contra el edificio de apartamentos en Miraflores).

Atentado terrorista al Canal 2 TV

Los resultados en daños materiales fueron devastadores.

El 16 de julio de 1992, una camioneta panel conteniendo 36 sacos de Anfo con dinamita (1,800 kilos de Anfo ), camuflados en su interior, explosionó en la calle Tarata, en pleno centro del distrito miraflorino y frente a un edificio de apartamentos cuando cuatro senderistas tuvieron que abandonarla por desperfectos mecánicos y porque ya habían prendido las mechas lentas. No pudieron llegar a su objetivo que era el Hotel Las Américas.

El vecindario donde habían restaurantes, cafés y hoteles de lujo, quedó destruido.

Al explosionar el carro-bomba cerca al edificio de la calle Tarata, las ondas expansivas destrozaron ventanas de vidrios, resquebrajaron las paredes y murieron varias personas y otras quedaron heridas, atrapadas entre las ruinas de los trozos de concreto.

Los daños materiales fueron cuantiosos: más de 200 negocios quedaron dañados, 164 apartamentos destruidos, 20 muertos y cerca de 100 heridos de consideración.

Los sabotajes a comisarías con carros- bombas (considerados combates guerrilleros para los senderistas porque se hacían con ataque de fusilería y granadas) continuaron con las acciones planificadas para la 5ta. ofensiva del plan complementario de la gran culminación del plan piloto de "impulsar".

A las 22:30 horas, un coche-bomba (Enatru con 12 sacos de Anfo y un aproximado de 660 kilos) explosionó cerca a la Comisaría de Villa El Salvador matando al capitán PNP Pércovich, dejando heridos a varios policías que estaban de turno esa noche. El capitán era sindicado por SL como responsable de organizar rondas urbanas contra ellos.

A la cinco de la madrugada, colocan un coche-bomba con 15 sacos de Anfo en la Comisaría de Bellavista y casi a la misma hora, dejan otro en el Cuartel del EP de Pueblo Libre, donde murieron dos soldados.

Otro coche-bomba, con 20 sacos de Anfo, fue dejado detrás de las instalaciones de la Dirección de Personal de la Policía Nacional. Como resultado de las ondas explosivas mueren cuatro policías y doce quedaron heridos de gravedad. Cuatro días después, otro coche-bomba destruye las instalaciones del Instituto Libertad y Democracia, a cinco cuadras de la calle Tarata.

Toda esta situación generada por el cierre del Congreso, explicaba con creces las actitudes de miedo (¿ o terror ?) que asaltaba diariamente a mis atribulados vecinos del edificio 5 de Fonavi-Pando.

Después del atentado al edificio de Tarata (Miraflores), sus temores se convirtieron en pánico. No querían que sucediese en mi edificio un atentado de esta naturaleza.

- "¡Váyanse de aquí, no queremos que suceda lo mismo que al edificio de Tarata!". Un día dejaron esta advertencia debajo de mi puerta, la misma que fue encontrada por mi esposa, cuando salía a dejar a mis hijos hacia la escuela.

Esa noche mi mujer no pudo conciliar el sueño.

- "Los vecinos no nos quieren ver ni en pintura. Saben que trabajas en la DINCOTE y tienen miedo que el edificio vuele como Tarata" - me comentó al día siguiente.

- Así nos obliguen a irnos de acá, no tenemos otra alternativa que quedarnos, es nuestra casa- le dije para tranquilizarla. Y, agregue una frase que tenía para estas ocasiones “ cada uno es dueño de sus miedos y nadie vive más horas de las que Dios nos da”.

Estas palabras la calmaron y nunca más volvió a tratar este tema.

La Captura del Siglo, Cap. 4 : ¿ Dónde está el enemigo?


“Truquini” cogió el volante del auto afectado para mi traslado y empezó su rutina acostumbrada: dos vueltas alrededor de la cuadra, paradas intempestivas, doblar una esquina y regresar por el mismo sitio.

La idea era "sacar" algún reglaje o reconocimiento; luego, enrumbar por la Avenida Bertello, Tingo María, 28 de julio, Bolívar, Alfonso Ugarte, hasta la avenida España. Desde este lugar se podía ver, imponente, el edificio llamado “La Fortaleza”, lugar donde estaba funcionando el GEIN.

Ese día, como tantos otros, íbamos a luchar contra el terrorismo, tratando de sobrevivir en una guerra que llevaba casi 12 años, desde aquel 17 de mayo de 1980, cuando el pelotón del Comité Zonal Cangallo-Fajardo del Comité Regional Principal (Ayacucho) incursiona en Shuschi, pueblo perdido en la serranía ayacuchana, y quema las ánforas electorales, dando inicio a lo que se conoce como "ILA" (inicio de la lucha armada).

Las otras guerras estaban en los libros de historia. La diferencia es que esta forma de lucha era parte de la guerra popular que seguía la estrategia de las cuatro "c": camino de cercar las ciudades desde el campo. Las acciones empezaban en el campo, y poco a poco, tratarían de estrangular las ciudades, cercarlas, hasta "conquistarlas".

Según el “presidente "Gonzalo", el triunfo hasta el comunismo estaba asegurado, sólo debían seguir la estrategia de la guerra prolongada.

El asunto es sobrevivir. Los "terrucos" nos buscaban para aniquilarnos , y nosotros, tratábamos de capturarlos para aplicarle la ley del Viejo y Caduco Estado al que pretendían destruir.
¿Dónde está el enemigo? Esta no era una guerra clásica donde el enemigo estaba frente a ti y mostraba la cara .

El terrorista era clandestino, agazapado, oculto y sólo atacaba cuando estaba seguro de ganar. Se movía entre las sombras y su cerebro estaba carcomido por una ideología. Atacaba por sorpresa. El hecho de que cualquiera puede ser víctima de los atentados, servía para multiplicar el efecto del terror o la ansiedad en la población.

"Aniquilamiento" de un policía.

Un día salías de tu casa, te despides de sus seres queridos, pasas por una calle y ¡ Zas ! , las ondas explosivas revientan tus oídos, abren tus carnes, explotan tu cerebro y vuelas despedazado por los aires. Te conviertes en una cifra de las estadísticas .

El ataque sorpresivo y clandestino cumplía su doble función: garantizar la impunidad y crear el efecto dramático en la población a través del miedo y la inseguridad.

Este tipo de guerras no se gana en el aire ni en el mar, se ganan sobre la tierra, luchando palmo a palmo, codo a codo, inteligencia versus inteligencia, contra un enemigo oculto, escondido, que no muestra la cara; ataca y se retira, después de picar al elefante.

Cualquier medio es válido para cometer los atentados y cualquier persona puede ser sacrificada en aras de los sagrados intereses para conquistar el poder e instaurar el Nuevo Poder o la República Popular del Perú.

Mejor aún si las víctimas son los "reaccionarios" (policías o militares). Cada vez que volaba el cuerpo de un policía o militar por los aires, destrozado por las ondas explosivas de un artefacto explosivo o moría como consecuencia de un certero disparo a mansalva, se cumplía el objetivo militar de la guerra popular: "aniquilar las fuerzas del enemigo para conservar las nuestras".

El combatiente no sentía ningún remordimiento. El crimen de un modesto policía, de ese "bicho raro" de la sociedad que cumplía con su deber como guardián del orden público, para el senderista no era un asesinato, la ideología o el marxismo-leninismo-maoísmo-pensamiento Gonzalo se encargaba de quitarles el peso de encima. Ese asesinato era un aniquilamiento selectivo para conservar sus fuerzas, aniquilando las fuerzas del enemigo.

El "Pensamiento Gonzalo" justificaba todo, hasta la muerte y calmaba las conciencias criminales.
- ¿Por qué aniquilastes al policía? Un día le hice esta pregunta de sopetón a un ferruco que había participado en la ejecución del aniquilamiento selectivo de un Policía de Tránsito.

Con sangre fría, sin inmutarse, me respondió suelto de huesos: "es parte de la guerra popular, aniquilar las fuerzas vivas de la reacción para conservar las nuestras".

¿Cómo nos involucramos en esta estúpida guerra fratricida?

Era fines de 1982 y el gobierno de aquel entonces, dispuso que ingresase la Fuerza Armada para combatir a Sendero Luminoso. Hasta ese momento, la policía no podía controlar este fenómeno que cada crecía cada día, volviéndose un problema de Seguridad Nacional.

La policía se involucra en la lucha contra el terrorismo a partir de 1981 cuando se incorpora en la legislación el delito de terrorismo como nueva figura penal, debido a la repetición frecuente de una serie de atentados terroristas , que por su misma naturaleza, se hacía necesario tipificarlos en la ley penal.

Todo el año 1981, la policía carga en sus hombros la responsabilidad de luchar contra Sendero Luminoso, grupo que crecía a pasos agigantados porque contaba con tres elementos: liderazgo, organización y estrategia.

En el tercer mes de 1982 y después que SL aplicara los planes de fuga para rescatar a sus llamados presos políticos, el Gobierno declara el estado de emergencia en Ayacucho e ingresa el Ejército Peruano, haciéndose cargo de la lucha frontal contra SL, mientras que la policía se subordinaba a ella.

En la Capital, el asunto fue diferente. La Dincote asumió un rol protagónico en la lucha contra el terrorismo.

En los primeros años (1981-1982), los policías percibíamos que esta guerra no tenía sentido y aceptamos que no estábamos preparados para enfrentarla.
Pero, poco a poco, el remolino de la lucha nos envolvió y llegamos a convencernos que el problema principal era sobrevivir: ellos o nosotros.

¿ Algún día nos tocará a nosotros?

Era la pregunta que muchos policías nos hacíamos al leer los titulares de la prensa que resaltaba algún aniquilamiento selectivo de un policía o militar, casi de manera cotidiana, a mansalva.
- Jefe ¿ qué mierda hacemos metidos en esta lucha sin sentido ?

Todos los días se hacía esta pregunta, Truquini, confundido, perplejo y dudoso, hasta que se convenció que no podíamos nadar contra la corriente.

- "Se supone que ingresamos a la PIP para convertirnos en detectives y perseguir delincuentes comunes, pero ... terrucos... eso no estaba escrito en el prospecto de admisión a la escuela, porque si hubiesen colocado este dato, tenga usted por seguro que lo hubiese pensado mil veces".
Sus comentarios eran bastante lógicos y a veces me causaban hilaridad.

Sólo se calmaba cuando le aclaraba: "Vamos, Truquini ... tú sabes que alguien tiene que hacer este trabajo de mierda ... nosotros somos los basureros de la sociedad ... o tú también quieres abandonar el barco como rata miserable. Mira a esos marinos maricones, empresarios cobardes y muchos otros que se fugan al extranjero y abandonan todo... consideran que la guerra no es con ellos ...".

- Bueno, Tío, lo que yo quería decirle es que si en el Prospecto de Admisión a la escuela, pudiese vislumbrar que algún día me iba a convertir en policía antiterrorista, le juro que me hago el cojudo y me meto de guachimán, antes que policía.

- "No hables tonterías y mira por donde manejas”.

La realidad nos había obligado a entrar a la historia o quedarnos fuera de ella.

Habíamos envejecido combatiendo el terrorismo con los primeros terruños que fueron detenidos en Huamanga, después del primer atentado a la tienda "La Pequeñita".

Ese año (1981) tuvimos que viajar a Huamanga para realizar las investigaciones bajo la dirección del general llamado El Cuervo. No regresamos a la Capital hasta comienzos de 1982.

Luego viene el atentado contra la Comisaría de Ñaña y en 1983, se conforma la Dirección Nacional Contra el Terrorismo (DINCOTE ) bajo el mando del general Fernando Reyes Roca.

Durante el trayecto hacia La Fortaleza, hice un repaso mental de la situación subversiva que se vivía en el país, en esos momentos.

En 1992 había culminado el plan estratégico de "Culminar la tercera campaña " guiado por la consigna " Que el equilibrio estratégico remezca más el país".

El Comité Centra PCP-SL, en el balance de la campaña (agosto 89 - noviembre 90) se había dado cuenta que la segunda campaña que había terminado, los había llevado al "equilibrio estratégico", o sea, la segunda etapa de la guerra prolongada.

¿Equilibrio estratégico?

Cada vez que los senderólogos escuchaban estas palabras, se jalaban los cabellos. Pensaban que el equilibrio estratégico debía traducirse en equilibrio de fuerzas, uno contra uno y esto estaba muy lejano. En la documentación del Primer Congreso, llevado a cabo en tres sesiones, durante 1988 y 1989, aparecía: "El 90 nos dio la gran conquista de los comités populares abiertos y el 91, el equilibrio estratégico".

El líder senderista trataba de aclarar que entrar, empezar, comenzar, no es lo mismo que desarrollar o culminar y que el PCP apenas había entrado al equilibrio estratégico.

La aparición de la imagen fantasmagórica de La Fortaleza, con sus contornos grises, me sacó de mis pensamientos. De pronto, fui asaltado, súbito, por un ardor en todo el cuerpo, ya anteriormente había experimentado esta sensación.

Era el calor de la lucha que invadía y estremecía todo mi cuerpo, llenándolo de una vibración dulce y ansiosa del combatiente. La había sentido en todas las operaciones de inteligencia: ISA (1 de junio de 1990), Monterrico (19 de septiembre de 1990), Seso (enero de 1990), Caballero (31 de junio de 1991), Ancón(22 de junio de 1991), Palacio (27 de noviembre de 1991), Hipócrates (13 de marzo de 1992) y Moyano (13 de abril de 1992).

Enfrentar los desafíos, caminar por el filo de la navaja. La lucha es entre personajes, guerra de inteligencias, astucia, sentimientos, donde vence el mejor. No sólo me gustaba el peligro, lo buscaba, iba tras de él. Nunca rehuí, le daba la cara, frente a frente.

En 1977, cada vez que el primer ministro, ministro de guerra y comandante general del Ejército Peruano, Guillermo Arbulú Galliani, se tomaba unos tragos, llamaba a su seguridad y les decía "muchachos, pídanme lo que quieran". Aproveché uno de esos momentos para hacerle un audaz pedido, pero empecé hiriendo su amor propio: "mi general, lo que voy a pedirle, estoy seguro que usted no podrá concedérmelo".

- ¿ Qué es lo que usted alférez puede pedir al primer ministro que no pueda hacerlo?- preguntó intrigado uno de los hombres más poderosos del país en esos momentos.

- Una vacante para seguir el Curso Regular de Comandos; curso reservado sólo para miembros de las Fuerzas Armadas- respondí.

Un "miserable policía" -como nos tildaban los comandos- le estaba pidiendo incursionar en el templo sagrado de las Fuerzas Especiales del EP.

El "Gato" Arbulú me miró sorprendido y me digo: "Alférez, déjeme pensarlo". Había herido su amor propio. Era cuestión de esperar.

A la semana siguiente, me hizo llamar con su edecán, preguntándome: "¿ está usted preparado para ir a la Escuela de Comandos el día de mañana?".

Con temor acepté el reto. Después de una semana ingresé por la ventana a la Escuela de Comandos del EP, rompiendo la tradición y contra viento y marea.

A los seis meses, egresé como comando, del XVIII Curso Regular de Comando del Ejército Peruano y V Internacional (1997) que me dejó profundas huellas, y sobre todo, me enseñó a ser "Vencedor de Imposibles".

Me hicieron ver la vida a cuadritos, pero logré alcanzar la meta. Soy el único policía que logró profanar el templo sagrado de los comandos del Ejército Peruano, rompiendo un mito y tradición. De este curso, había pasado casi 25 años y mis músculos estaban fláccidos, pero la moral del comando siempre permanece lozana, como en sus mejores momentos.

La Fortaleza

Con disimulo, cogí los rodillos de mi cintura y comprobé que la cerveza sabatina había dejado algunos rollitos. Pero me reconfortaba pensado que el cuerpo y las fibras de un comando se gastan, uno engorda, pero la moral del comando con los años se fortalece y se hace grande. Ese día me dirigía a La Fortaleza para enfrentar los desafíos y participar en la guerra contra el terrorismo a mi manera, con inteligencia operativa policial, algo que habíamos inventado los policías procedentes de las antiguas canteras de la Policía de Investigaciones, mezclando la inteligencia clásica con la investigación criminal.

La Captura del Siglo .-Cap. 2: La predecibilidad es signo de vulnerabilidad

El aumento del tono de las voces de los agentes provenientes de las radios transmisores vuelve a la realidad al jefe del GEIN y lo saca de sus cavilaciones.

Ingeniero, que ese día estaba a cargo de supervisar el trabajo de “campo” de los grupos de ovise, con voz pausada y grave, pasaba lista a los agentes que ya estaban ubicados en los puestos cercanos de los objetivos o blancos (sujetos sospechosos o miembros de SL) a partir de las seis de la manana.

Había pasado casi tres meses desde el inicio de la Operación Victoria”, nombre con que se le conocía a esta operación de inteligencia empezada en julio del 92, y por experiencia, sabía que una operación de inteligencia de esta naturaleza no debía extenderse demasiado, porque todo puede suceder .

Por la escasez de medios y agentes, las operaciones no debían durar más de tres meses y después de ese tiempo, cada día que pasaba la situación se tornaba delicada y el riesgo de fracasar crecía porque podía ser detectada la vigilancia y el seguimiento .

Por ello, había que estar atento a cualquier gesto o actitud de los “objetivos” para deducir si habían “sacado“ la ovise.

Los alrededores donde se suponía que podía estar viviendo el líder senderista, Abimale Guzmán, se conocía como “Cancha-1” y la casa como “El Castillo “(cuadra 1 de la Urbanización Los Sauces-Surquillo).

La “Cancha-2” era las inmediaciones del departamento donde estaba alojado el Coordinador Nacional del PCP-SL, Germán Sipión Távara , conocido como “ Zorro“, clave que le habían colocado los mordedores para las comunicaciones , tomando en cuenta que era un sujeto avispado y que rompía fácilmente la vigilancia y el seguimiento.

Foto.- Lolo y Lola ingresando a la cochera de El Castillo.

"La Fortaleza" era la oficina del creador del GEIN, ubicada en el segundo piso de la Central Operativa “15 de Setiembre “, lugar desde donde se dirigía todas las operaciones de inteligencia desde el 5 de marzo 90, fecha cuando se crea el grupo de inteligencia, estando como Director Contra el Terrorismo, el general Edgar Suclla Flores.

"La Fortaleza" comprendía una sala de operaciones, la secretaría, sala de informática, análisis, investigación básica, academia y un pequeño museo y biblioteca “histórica”, en donde se había colocado los objetos, documentos o libros que les habíamos encontrado a los miembros del PCP-SL durante todas las operaciones de inteligencia que llevó a cabo el GEIN. En este lugar se colocaban los "trofeos de guerra" quitados al enemigo.

El servicio de vigilancia fija por los alrededores de "El Castillo" se instaló en Julio de 1992 . Eran seis agentes del GEIN que se turnaban en tres turnos de ocho horas cada una, ubicados en una pequeña habitación , en una casa de tres pisos que estaba en una de las esquinas de la Calle 1 , Urbanización Los Sauces – Surquillo .

Desde muy temprano, los agentes reportaban a “ La Fortaleza“ los movimientos de las personas y vehículos que ingresaban o salían de " El Castillo".

En la mayoría de las veces, veían salir y entrar a una pareja de jóvenes esposos a quienes se les colocó la chapa de "Lolo" y "Lola".

- “ Químico a Físico “- entró a la radio la voz del comandante Marco Miyashiro.

- “Dime Químico, alguna novedad“, le respondí.”

- "Negro“, me dirijo a "La Fortaleza“ y llegó en cinco minutos.

- Bien, “Chino“, nos vemos allá.

En anteriores operaciones de inteligencia, el GEIN había aprendido que toda predecibilidad significa vulnerabilidad porque si el enemigo conoce nuestros movimientos con anterioridad, puede planear estrategias contra nosotros. Es por ello que cada cierto tiempo , se cambiaban las claves en las comunicaciones para desviar la atención , que podían ser los terroristas, el enemigo interno o los agentes de otros servicios de inteligencia que estaban tras los pasos de los miembros del GEIN porque "querían quitarle la presa de los dientes".

No hay que olvidarse que la captura de un dirigentes de SL o del MRTA, no sólo era alcanzar la fama, el éxito, sino que tenían jugosas recompensas.

Esto obligaba a que en toda operación de inteligencia operativa se aplique el arte del engaño que consistía en mantener en secreto los planes para que cuando se ejecuten sus efectos sean fulminantes como el rayo.

Para ello, cada agente utilizaba una clave que ocultaba su nombre y cada lugar también era conocido con una clave en las comunicaciones , las mismas que se cambiaban cada semana , obligatoriamente, con mayor razón al culminar toda la operación de inteligencia .

La experiencia nos había enseñado que cada órgano o componente de un sistema de inteligencia-sean militares, marinos, aviadores, policías, etc.- por la misma necesidad, se convierten en “perros de presa“ , y no se se puede esperar , confianza, lealtad, cooperación. Más, aún, si de por medio habían recompensas como la del líder senderista , Abimael Guzmán, que por esa fecha(1992) , capturarlo era beneficiarse con una jugosa recompensa que bordeaba el millón y medio de dólares(un millón de dólares el Estado y medio millón, la Fuerza de la Ley - institución creada y financiada por empresarios).

Esto explicaba que muchos mercenarios extranjeros lleguen a nuestro país buscando que capturarlo , hacerse ricos con la captura del líder terrorista y trataban por todos los medios de seguirle los pasos al GEIN y adelantarse a su captura. Entonces, para desviarlos, aplicaba la estrategia de la “información errónea” ( desviar el lugar de trabajo, si estábamos por Surquillo, hacíamos ver en las comunicaciones que estábamos por el Callao).

De vez en cuando enviaba un agente de contrainteligencia para comprobar si el estratagema había resultado. y el resultado era positivo, detectábamos en su mayoría , agentes de inteligencia de La Marina, que en esa fecha tenían equipos sofisticados de comunicación para detectarnos.

De tanto enfrentarnos a la muerte en la lucha antiterrorista, aprendimos el valor de la vida y nos convencimos que no existe nada más valioso que la vida misma. Esto justifica todas las medidas de contravigilancia y contrainteligencia que se adoptaban.

Las claves que utilizamos en la operación “Victoria“ se relacionaban a metales ,químicos y una que otra profesión.

“Químico” era Marco Miyashiro, “ Ingeniero“, Luís Valencia , y yo utilizaba la clave de "Físico".

Los tres integrábamos la llamada "Triada“ debido a que antes de tomar una decisión, nos reuníamos y debatíamos el siguiente paso a seguir.

“Ingeniero” se hizo cargo de la parte logística y de vez en cuando salía a la “Cancha” para apoyar las operaciones en el campo.

Estaba a cargo de las operaciones de inteligencia y “Químico“, como más antiguo(me llevaba dos años de egreso de la antigua escuela de la Policía de Investigaciones ) se hacía cargo del GEIN como jefe nominal , pero en los hechos , dejaba que manejase las operaciones , mientras que él hacia lo mismo contra el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA).

Nunca la antigüedad de escuela fue una barrera para entendernos y llevar adelante la unidad sin problemas .

El respeto era mutuo y sabía que era el creador del GEIN y lo diseñé con el objetivo de capturar a la cúpula terrorista.

En 1992, el Gein había crecido , llegando hasta 82 agentes (tres agentes eran mujeres) y estaba organizado en cinco áreas o departamentos : operaciones, análisis, informática, apoyo técnico, investigación básica y capacitación.

El 12 de setiembre de ese año, tres equipos de ovise estaban por inmediaciones de la casa del "Zorro", cuatro equipos en "El Castillo", el resto, en las oficinas esperando que dé la orden para “desatar la tormenta“ (iniciar la fase final de la operación).

Paralelamente, se desarrollaba una operación alterna (Leona) con la intención de desviar la atención y mantener distraidos a cinco grupos de vigilancia del mismo GEIN , para que éstos no estén concentrados en la principal operación y puedan servir de reserva en la fase final.

Realizar una operación principal y otra alterna, permitía quitar la presión continua en la operación principal, distraer las fuerzas y aplicar la estrategia de la información errónea.

-" ¿Cómo está la cancha de fulbol, Ingeniero? "- pregunté por la radio Walkie Talkie.

- "Bien, Físico, los jugadores están instalados en sus puestos y esperan que el árbitro dé el pitazo inicial para empezar el partido"- respondió.

"Ingeniero" era un trabajador incansable, con gran capacidad para albergar rencor y ternura a la vez, cada vez que pasaba lista a los agentes, bajaba y subía el tono de su voz, de acuerdo a la respuesta que iba obteniendo.

Estuvo a mi lado desde el día que lo vi pasando cerca de "La Fortaleza", sujetado por dios policías que lo llevaban cogido de los hombros con dirección a la enfermería de la Dirección Contra el Terrorismo en donde trabajaba .Le había dado su acostumbrada ‘Chiquitolina“. Hacia una semana que había egresado del Curso Superior de Policía y su destino era incierto.

- ¿ Qué pasa, Chino?- le pregunté.

Al escuchar mi pregunta, alzó la mirada y en tono suplicante me pidió que lo llevara al grupo de inteligencia que había creado , según él, “para estar más tranquilo”.

Este policía, veterano en la lucha antiterrorista, cofundador del Delta 8 y que en julio de 1988, había capturado a Osmán Morote Barrionuevo “Nicolás”, mando militar del Comité Regional del Norte, después de este encuentro, al día siguiente, pasó a trabajar en el GEIN, haciéndose cargo del área de logística, un lugar donde podía estar tranquilo.

Por su experiencia y persistencia en el trabajo, poco a poco se convirtió en mi brazo derecho y cada vez que era cogido por sus acostumbrados desmayos, los oficiales se mofaban de él y comentaban en son de broma: “le ha dado su Chiquitolina" (se quedaba paralizado, con la cintura quebrada y le era difícil moverse).

Para que una organización obtenga éxitos se debe empezar por una buena selección del personal, contar con agentes de diferentes capacidades, talentos y habilidades, luego asignarles a cada uno tareas y responsabilidades de acuerdo con sus capacidades y talentos.

“Ingeniero” se destacó como el más adecuado para manejar la parte administrativa y logística. Con el trabajo y reconocimiento a su labor, superó con el tiempo sus extraños desmayos que lo cogían sorpresivamente.

Llevaba los gastos con la prudencia del Judío y cumplía mensualmente con dar dar cuenta cada dólar que se invirtía en la operaciones a “Supermán”, agente de la CIA que servía de enlace entre la Embajada Norteamericana y el Gein, apodo que se había ganado por su gran parecido que tenía con el héroe de las historietas.

Cuando detectaba que faltaba algún agente en su puesto de observación o de vigilancia, se alteraba y perdía el control, no controlaba sus emociones, dejando aflorarlos a través de la radio.

Luego, una voz susurrante, con tono burlón, se escuchaba a través de la radio diciéndole: “Loquito... cálmate... cálmate... loquito..., nosotros hacemos de la paciencia un arte y de la espera una virtud...”

No bien culminaba la sibilante voz , se desataba una explosión hilarante de los demás atentes que estaban atentos a la llamada. Ingeniero nunca pudo detectar quién o quiénes eran los graciosos que se burlaban de él.

Pero el susurro alcanzaba su objetivo: lo calmaba, como por arte de magia y, luego seguía pasando lista, sin perturbarse.

“Ingeniero” en poco tiempo convirtió la oficina del Gein en su segunda casa, mandó traer una cama, televisor, uebles de su casa firme y uno de los ambientes del Gein pasó a ser su dormitorio.

El día 11 de setiembre de 1992, los analistas operativos (tenientes Gil y Bonilla) me alertaron que debido al tiempo de ovise (más de tres meses), la Operación Victoria estaba atravesando su momento más delicado.

El día anterior, cuando moría la tarde, Calcio, jefe del grupo ovise a cargo del seguimiento del "Zorro,", había observado que este sujeto daba más vuelta de las previstas, trataba de "quitarse la cola" (perder la probable ovise), se paraba de manera intempestiva al voltear una esquina, volvía sobre sus paso,s luego cruzaba la calle y si observaba alguna persona parada en una esquina, se le ecercaba, de manera descarada lo miraba a los ojos y si se ponía nervioso, le preguntaba "¿ por qué lo estaba siguiendo?".La respuesta que recibiría le daba un indicador al "Zorro" si era seguido o no.

Los agentes del Gein estaban advertidos sobre estas actitudes de los terroristas para voltear la "Ovise"( observación y vigilancia).


La técnica de ovise , no obstante que la habíamos perfeccionado, se desarrollaba tomando en cuenta las peculiaridades del objetivo y cada dos horas , por precaución, se cambiaban agentes y vehículos para evitar la "quemada".

Con el Zorro, como era avispado y mantener la ovise más de una hora era toda una proeza, el cambio se hacía cada hora.


Es por ello, que el seguimiento se hacía por horas y no más de cuatros horas por día, según los medios y personal que teníamos. Después, había que dejarlo y cambiar de"objetivos".

Los "mordedores" del Gein, descontando los que trabajaban en el área de logística y administración, análisis, informática, apoyo técnico y academia, no pasaban de cuarenta y el Zorro, era uno de los 20 objetivos que tenìamos que seguir todos los días.

Cuando Calcio me alertó del nerviosismo exagerado del Zorro ( tres de la tarde del 11 de setiembre ) tomé la decisión de "desatar la tormenta", apenas salga del departamento que estaba ocupando en un solar ubicado en Balconcillo-La Victoria. Y, a partir de ese momento, se daba por concluida la Operación Victoria. La orden era que apenas salga de su casa, le den una largona y lo intervengan a tres cuadras de su vivienda.

No quería perder un coordinador nacional, responsable del nexo entre la Dirección Central con los aparatos centrales porque su sola captura era suficiente para justificar cualquier operación de inteligencia.

La Operación Victoria iba a culminar el viernes 11 de setiembre, pero sucedió un imprevisto que no estaba en los planes: el Zorro salió de su casa como a las cuatro de la tarde, caminó hasta la avenida México, abordó un taxi y se perdió por las inmediaciones.

El oficial a cargo de la ovise reportó la pérdida del "Zorro", cogido por la desesperanza, la frustación y lamentándose de su mala suerte. Los integrantes del grupo de Calcio y Anteojado empezaron a echarse entre ellos la culpa entre ellos por la desaparición del "Zorro".

Para calmarlos, les dije que muy pocos sabían que se ha había desatado la tormenta y que había que esperar al día siguiente, siempre y cuando el objetivo no haya detectado la ovise. Me aseguraron que no se había dado cuenta que lo seguían.

Tendrían otra oportunidad, siempre y cuando el "Zorro" aparezca nuevamente, tal como sucedió. A las siete de la noche, un agente reportó que el objetivo había regresado a su vivienda , tranquilo, mirando a todos lados, pero que era una actitud común en ellos.

Siempre nuestros mejores golpes fueron los fines de semana o en los días feriados. Así teníamos a nuestro favor dos principios claves en la lucha, la sorpresa y la oportunidad.
Los terroristas no podían concebir que en esos días pudiese haber un grupo de policías tratando de vigilarlos y seguirlos.
Sabían nuestra rutina diaria y habían observado que los policías trabajan de lunes a viernes, desde las ocho de la mañana hasta las cinco de la tarde y que los fines de semana o días feriados, quedaban solos en la oficina, los de servicio de guardia y un pequeño grupo de seguridad.

La Operación Victoria no podía esperar más.

Estaba cerca el 15 de setiembre, fecha especial y de gran significado para los "rayas"(ex PIP). Hasta ese momento, las operaciones de inteligencia anteriores habían estado ligadas a fechas trascendentales como el 19 de setiembre de 1990 (se desarticula el aparato central de propaganda ).


Cuando trabajas con inteligencia, te puedes dar pequeños lujos: escoger el día, la hora y el lugar para el golpe.

Otro detalle era que para no perder la oportunidad y la sorpresa, primero se golpeaba y luego se reportaba al comando de la DINCOTE. Nunca tuvimos problemas para encontrar alguna justificación del golpe sin conocimiento del comando: había el temor de perder el objetivo por que se había dado cuenta de la ovise, etc.

Al comienzo, no todos los generales aceptaban las disculpas debido a que se les "quemaba la película ", pero lo importante eran no perder la oportunidad y la sorpresa. Cuando veían los resultados, se calmaban.

El grado de general en la policía está muy contaminado por la política y lo primero que piensan es quedar bien con el director general, el ministro o el jefe nominal del SIN (Vladimiro Montesinos).

El Gein era autónomo en el desarrollo y ejecución de las operaciones de inteligencia. Así fue desde la primera operación (ISA) y trataba por todos los medios que no se contamine políticamente.


Por parte de la DINCOTE, obtuvimos poco apoyo , no obstante que después de cada operación era la más favorecida, no sólo en cuanto al éxito que se obtenía , después de cada operación de inteligencia , sino también en cuanto a la ayuda económica que se obtenía con motivo , justamente, de estos éxitos ohtenidos, empezaba a llegar la ayuda por parte del gobierno o del ministerio del Interior ; ayuda que se suponía debía llegar al GEIN, pero nunca fue así, la mayoría terminaba en los bolsillos de los generales , principalmente a partir de los inic8os del 92, cuando el general Ketin Vidal se hizo cargo de la Dirección Contra el Terrorismo .

Entonces, ¿ con qué derecho podían pedir resultados?

La ayuda principal (cinco mil dólares mensuales) que recibíamos era de los Gringos de la embajada norteamericana a través de "Supermán" y "Cara Cortada" (llamado así por un tic nervioso que tenía en la cara ). Los norteamericanos nos apoyaron desde la primera operación de inteligencia.

No fue fácil convencerlos que el Gein era un grupo que trabajaba con inteligencia, diferente a los grupos policiales tradicionales. Sin lugar a dudas, el apoyo más importante que nos dieron se dio en el área de capacitación, principalmente sobre técnicas de análisis de documentación y mimetismo (disfraces y cubiertas) y ovise (seguimiento y vigilancia).


Ambos teníamos frente a un enemigo común y necesitábamos ayudarnos mutuamente para desarrollar nuestras operaciones, no sólo para el mantenimiento de los vehículos y equipos, sino también para la capacitación, compra de disfraces, así como bolsas de víveres para mitigar el magro sueldo de los agentes.

Me había convencido de que el Gein podría alcanzar resultados sin la ayuda norteamericana, pero con el apoyo de ellos, el camino se hacía más fácil, menos duro y sobre todo, estábamos protegidos y motivados para seguir adelante cuando se desataban los celos profesionales de otros órganos de inteligencia o grupos deltas que intentaban hacer fracasar al Gein.

La ayuda yanqui a las fuerzas "reaccionarias" no era del todo desconocido para Sendero Luminoso. Así lo dejan entrever en "Sobre las Dos Colinas" (diciembre 91).

El Comité Central del PCP-SL llegó al convencimiento de la participación del Imperialismo Yanqui en la guerra contrasubversiva del Perú a través de un tratado secreto donde se acordaba la presencia de instructores militares para conformar grupos operativos de inteligencia, así como en la elaboración y ejecución de planes específicos de acción contrasubversiva, políticas y económicas, tras el cuento de la lucha contras las drogas.

Además , todo ello era parte de la Guerra de Baja Intensidad, donde se privilegiaba la ayuda en el área de inteligencia.


Si los "Gringos" nos ayudaban, pues sea bienvenida la recíproca ayuda.

El enemigo era el mismo y los resultados que obteníamos, después de cada operación de inteligencia, justificaban la inversión.